Fotografías de Roberto Ruiz
07.07.2026

i de la ferida sentir que un jardí floreix – Museu d’Art de Sabadell

«i de la ferida sentir que un jardí floreix. Una exposició sobre SBD OBERT» es una exposición que parte de un encargo: recuperar la memoria de esta convocatoria que tuvo lugar entre 2012 y 2026 en Sabadell (Barcelona) y que tenía como objetivo apoyar la creación emergente en el territorio. La exposición resultante es, en parte, un archivo y además una exposición colectiva con algunos de los artistas que pasaron por esa convocatoria y en la que se exploran cuestiones como el territorio, el arraigo o las condiciones necesarias para que se desarrolle tanto la práctica artística como la propia vida.

Artistas participantes: Manel Bafaluy, Martí Cabanas, Guillem Celada, Genís de Diego, Anna Llimós, Martí Madaula i Xavi Ristol.

Fotografías de Roberto Ruiz.

Del 3 de septiembre 2026 al 31 de enero de 2027.

Hacerse un lugar, cultivar los vínculos

«Podemos hacer del hogar ese lugar al que volver para renovarnos y recuperarnos, donde podemos sanar nuestras heridas y recobrar la integridad.»

bell hooks, «Homeplace. A Site of Resistance» (1990)

Hay formas de resistencia que son sutiles pero persistentes. Hacerse un lugar –a unx mismx o a lxs demás– es una de esas formas. Esta exposición en el Museu d’Art de Sabadell, que celebra y hace memoria de la convocatoria SBD OBERT, se erige sobre esta premisa: imaginar una exposición como un jardín abierto, un espacio común donde experimentar y escuchar, al que poder volver para renovarnos.

SBD OBERT es una convocatoria que desde 2012 apoya la práctica artística de la ciudad con el objetivo de ser un espacio de intercambio entre Sabadell, su contexto cultural y los y las artistas residentes. A través de una residencia en L’Estruch y, posteriormente, una exposición en el Museu d’Art de Sabadell, SBD OBERT pretende establecer vínculos entre la comunidad artística local y dar difusión a los proyectos y trabajos desarrollados en cada periodo de residencia. Durante los casi 15 años en los que se ha llevado a cabo esta convocatoria han pasado por ella más de cuarenta artistas y colectivos vinculados con la ciudad y el territorio, que vivían en ella o que, por distintos motivos, sin ser de Sabadell, residían allí en el momento en que participaron.

Con esta exposición se quiere hacer memoria de los proyectos y artistas que han formado parte de SBD OBERT a lo largo de estos años, al tiempo que se presenta un recorrido a partir de una selección de artistas que participaron en alguna de sus ediciones y han continuado desarrollando su práctica artística en otros contextos. A través de diversos lenguajes, estos trabajos ensayan otros ritmos y formas de hacer comunidad, cuestionan discursos dominantes y proponen una noción de territorio que escapa a cualquier planteamiento identitario, posesivo o excluyente.

Con el título i de la ferida sentir que un jardí floreix, se propone una lectura afectiva y política de las prácticas artísticas contemporáneas surgidas desde una ciudad como Sabadell, desde sus espacios de creación y las relaciones que se generan. Con este título se pretende invitar a los y las artistas, al público y a las instituciones locales a pensar cómo los procesos creativos pueden emerger también de la fragilidad, el arraigo y la disonancia. En la herida hay una posibilidad de brote y, en el cuidado, una potencia de vida compartida.

Esta exposición propone entender la práctica artística como una forma de retorno: un movimiento hacia el hogar entendido como un espacio hospitalario, abierto a la diferencia, desde el que resistir las violencias estructurales, pero también regenerar vínculos e imaginar futuros posibles. El jardín que es esta exposición se convierte en un lugar para sanar, pero también para cultivar formas de estar juntos que escapen de una lógica productivista o mercantil.

El jardín que florece de esta herida no es homogéneo ni doméstico, es salvaje, mutante y plural. Crece desde la potencia de las heridas, desde el deseo de hacerse un lugar. Y en ese hacer lugar, como acto de amor y gesto de resistencia, se despliega también una nueva posibilidad de hacer una exposición porosa, atenta, viva.

Share: Facebook Twitter